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viernes, 17 de julio de 2020

Cien y acabando. Los menos gustados.

Ya he repasado en otra parte los relatos que mas gustaron de la segunda cincuentena de Literatura de encierro. Ahí mismo están consignados el número, género y  perfil de los lectores que juzgaron los textos.  También se describen ahí los criterios que, en algunos casos, siguieron los lectores para realizar su selección

Paso a hora a describir los resultados de los menos gustados.

 

Decena 51-60

 En este conjunto de relatos hubo dos de los lectores que seleccionaron

 

Únete a él.

En lugar de rendirse ante el mortal poder del virus, el oncólogo decidió ayudarlo a matar células.

 

Las razones de los lectores:

Uno de los lectores: “La comparación se establece con base en el poder destructivo pero se pierde dada la diferencia entre matar y ayudar a seguir viviendo”.

Otro:  Ojo! No siempre quien aparenta ser el salvador, es el oasis en el desierto”.

Los otros dos textos que se mencionaron fueron De fábula y Mènage a trois. En la sección de La voz en off, más adelante, haré algunos cometarios, sobre este último.

 

Decena 61-70

Todos las opiniones de lectores de este grupo de cuentos breves recayeron en un relato diferente. La manera como resolví cual de ellos era el que gustaba menos fue seleccionando yo mismo, de entre los ya señalados, cual me gustaba menos. El relato seleccionado con esa metodología fue:

 

Pandora.

La ciencia abrió la caja: se liberaron las taras, las mutaciones, los virus, las enfermedades; los males todos. Al final salieron las vacunas,  los retrovirales; la esperanza

 

Las razones de los lectores:

Quien lo selecciono razonó así su elección: “Poca adecuación de la metáfora a la situación:  El contenido de la caja de Pandora no era un (casi) oxímoron. Poca verosimilitud: Se mete en la categoría de males a las mutaciones”.

 

Cuando revisé los relatos mencionados encontré que en este quizás no hay demasiada novedad. Por eso lo seleccioné.

 

Decena 71-80

Sucedió con los escritos de esta parte lo mismo que con los de la sección anterior. Todos los lectores escogieron uno diferente, así que tuve que elegir, de entre los que ellos habían nombrado, el que menos me gustaba a mí. Quedó entonces:

Endorfinas.

Un estudio, posterior a la pandemia, mostró que las parejas que durante el encierro salieron al mercado, acompañándose, desarrollaron menos estrés. Al menos las que al volver a casa se bañaban juntas.

 

Las razones de los lectores:

Quien lo seleccionó dio esta razón: “repito que fue difícil encontrar un ‘no me gusta’.  Creo que choca la idea de un estudio que se hizo sobre ‘parejas con más o menos estrés al ir juntos de compras’. Mi mente científica no puede entender un estudio donde una parte de la muestra no puede medirse con más precisión. Ni siquiera en un cuento”.

Yo agregué: El texto es apenas algo más que un  guiño de ojo cachondo a la creatividad que nos despierta el encierro.

 

Decena 81-90

Una vez más en esta parte, el relato que menos gustó fue diferente en todos los casos, Nuevamente hice la valoración de los textos mencionados y quedó:

 

Hogwarts.

Harry, había que lanzar ondas electromagnéticas contra el ARN del virus,  no ondas mecánicas contra la corteza terrestre. ¡Estás reprobado!

 

Las razones de los lectores:

Esta fue la razón que me dio la lectora que lo seleccionó:  “Es un relato de nicho. Habla de ondas electromagnéticas y mecánicas y aunque se entiende, es muy de ciencia”. 

A mí este texto me gusta, pero igual me gustan los otros que se escogieron. Me quedé con este finalmente porque acepté que quizás sea cierto que no es para un publico más general.

 

Decena 91-100

Una vez más en los textos de este segmento no hubo ninguno que se repitiera en la selección de los lectores. Se escogieron: Dantesco, ¡¡Afuera!!, Inspiración y Sin embargo. En este caso no escogí yo, de entre ellos, el que menos me gustaba porque Dantesco y Sin embargo habían sido seleccionados por algún otro de los lectores como el que más les gustó, con lo cual se rompía el empate, ¡¡Afuera!! No lo consideré por las razones que comentaré en la parte de Voz en off. Así que me quedé con

 

Inspiración.

Lo que iba a extrañar de la pandemia eran los sentimientos que en las noches convertía en literatura.

 

Las razones de los lectores:

Quien lo seleccionó, explicó así su parecer: “me gusta menos, porque otra vez aflora mi egoísmo y me anticipo a la pérdida de disfrutar estas lecturas. Muchas gracias por la oportunidad de participar, pero sobre todo por compartir la inspiración, ha sido un verdadero placer”.

No pude más que agradecer el comentario.

 

 

Voz en Off.

Quiero aprovechar algunos de los comentarios de los lectores para ilustrar nuevamente que el terreno que pisa el autor de relatos breves es resbaladizo. Doy dos ejemplos, seguidos de los comentarios de los lectores y mi reacción a ellos:

 

Mènage à trois :

Tras unos días de duda, finalmente ella aceptó: está bien, hagamos un trío: tu, Susana Distancia y yo.  Ambos prendieron su celular.

 

Comentario de un lector :  “me parece incongruente. La sana distancia no aplica en el celular”.

Siempre al escribir un relato corto se quedan en la cabeza del autor algunos de los elementos del contexto que el lector (re) construye. Si el texto está bien logrado no hay lugar a incongruencias. En este caso creo que no quedó claro y quizás deba reescribirlo para que se entienda que el celular es el que establece la sana distancia, que hará posible la relación erótica.

 

¡¡Afuera!!

La orden de romper el confinamiento llegó. El estornudo retumbó en el cuarto.

 

El comentario de un lector me hizo evidente que son posibles dos lecturas, al menos, del texto. En la primera una vez roto el confinamiento quienes van a salir son personas y estornudan, lo que significaría que no estaban curados. 

En la segunda -que me gusta más y es quizás más difícil de construir por el lector-: la orden de romper el confinamiento la da el alto mando de los virus y ellos obedientes abandonan con un sonoro estornudo, el cuerpo enfermo. Pienso que reescrituras alternas  como:

El cuartel general del Covid dio la orden de romper el confinamiento. El estornudo retumbó en el cuarto.

o

La orden de romper el confinamiento llegó. El estornudo liberó a los virus.

 

Pierden fuerza justamente al explicitar el desenlace.

 

Otros de los comentarios de los lectores me señalan, como indique en su momento, que algunos relatos con base científica son de nicho. Es probable, aunque en estos cien relatos en realidad hay muy pocos con esas características. Deliberadamente traté de evitarlos porque el libro de El último poema de FerMart está dedicado a ese género íntegramente.

En el caso del relato Hogwarts más que ser guiado por el contenido científico, lo fui por el acontecimiento del día en que escribía: un temblor de 7.5 grados. Otros relatos, a los que nadie juzgo de ser de nicho, son los de inspiración filosófica como Cartesiano o Angustia existencial. 

En una serie que se gesta día con día aparecen inevitablemente textos como como Maternidad (de la primera cincuentena) o San Juan, inspirados más bien en las fechas.

Quizás se piense que en la selección de los textos que gustaron menos mi voz ha estado “menos en off”,  que en la selección de los escritos que gustaron más. Esto es cierto sólo parcialmente. Efectivamente terminé, en algunos casos, decidiendo que relato era el que gustaba menos, pero lo hice escogiendo de entre los minirrelatos que ya habían sido seleccionados por los lectores.

El que hubiera tan poca coincidencia en las opiniones de los lectores se debe, sin duda, a que evaluaban distintos aspectos de los escritos. Por ejemplo las frases: “Como minirrelato está muy bien, pero no me gusta por lo que dice. No me gusta por lo pesimista” o “No tiene una intertextualidad indiferenciada y no es muy breve”- referidas ambas al texto de La liebre y la tortuga- ejemplifican con claridad, que cada lector evaluó aspectos diferentes. 

Me parece que en esto hay más ventajas que desventajas, pues me permitió ver los textos desde diferentes perspectivas. El propósito del ejercicio no era dar un premio (positivo o negativo) a ninguno de los relatos, sino ayudarme a ver cómo perciben lo que un autor quiere transmitir en escritos que rondan las veinte palabras, lectores con diferentes formaciones profesionales, sensibilidades y  géneros.

Creo que la gentileza de quienes explicitaban no solo su opinión sino también sus criterios de juicio han hecho evidente lo interesante del tema de la evaluación de este tipo de literatura tan particular.

La experiencia de escribir estos textos está marcada, qué duda cabe, por la forma en que transcurre la vida en estos días de confinamiento, pero no se trata en modo alguno de relatos de inspiración autobiográfica como lo sugieren algunos de los comentarios de los lectores.

Concluiré agradeciendo nuevamente a los amigos lectores que participaron en esta experiencia y a quienes me acompañaron a través de facebook en las publicaciones diarias, lo mismo que a Gabriel Ramos Zepeda, autor de la ilustración de este texto, inspirada en el relato Angustia existencial.

Lo que sigue ahora es terminar de escribir los textos que faltan para llegar a los 110 dedicarle quizás algún texto al tema del análisis de los minirrelatos.

 

jueves, 28 de mayo de 2020

Cincuenta y contando. Los cinco menos gustados.

Este texto es continuación del que el día de ayer publique en otra entrada al blog, en la que enlistaba y comentaba los cinco minirrelatos que en opinión de cinco lectores gustaron más de la serie de cincuenta textos que he denominado Literatura de encierro. Misma que he venido escribiendo día con día desde hace ya casi dos meses.

Enlisto y cometo ahora, en esta segunda parte, los cinco minirrelatos que gustaron menos. Usé para seleccionarlos  la misma metodología descrita en el texto anterior.

Igual que hice en ese texto transcribo los relatos seleccionados junto  con las razones de los lectores y mis comentarios. 

Disciplinados.

Susana Distancia obligó a esa pareja a convertir el callejón del beso en el del Table dance

Razones de los lectores:

  • Por su localía, porque es un texto que, sacado del contexto de la actual pandemia en México pierde vigencia; y es importante hacer notar que en el table dance también hay bailes privados, lo que lo descontextualiza todavía más.
  • En realidad no me dice nada. No veo relación lógica entre El Callejón del beso y el Table Dance.

Comentarios:

La relación entre el callejón del beso y el Table Dance que yo tenía en mente al escribir es que se puede besar con la mirada, como escribió Becker. Sobre la localía y vigencia del  texto, creo que toda literatura es local. La Ilíada, por ejemplo,  está llena de referencias locales difíciles hoy en día de entender. Claro que una es más local  que otra, jajaja.

Otro texto, con la misma idea, se puede escribir para que no  ocurra en Guanajuato sino en los balcones de cualquier vecindario, en cualquier sitio del  mundo, sin mención explícita a Susana Distancia.  

En mi perspectiva, sin embargo, perdería el  romanticismo  de Guanajuato para quienes lo pudieran percibir y dejaría de lado la idea de incluir como personaje del  relato a una restricción: Doña Susana.

Dicho lo anterior cito nuevamente a Paz: : “Una vez escrita, la obra tiene una vida distinta a la del autor: la que le otorgan sus lectores sucesivos” para afirmar que la opinión de los lectores manda.

Breve país de las maravillas.

Logró pasar del otro lado de la pantalla y huir de la pandemia conviviendo con los personajes que estaba creando. Para su mala fortuna todo fue muy breve: lo suyo era la minificción.

 

Razones de los lectores:

  • No narra una historia y el cierre con la brevedad y al minificción es algo muy usado
  • Por la alusión a la minificción, quizá se debió jugar con otro elemento, como la velocidad -lenta o rápida- del tiempo del otro lado de la pantalla

Comentarios:

La historia que se trata de narrar -aludiendo en el título a Alicia a través del espejo- es la de otra existencia en el otro lado de la pantalla del escritor. El escritor logra meterse en su propio relato y escapar de esta realidad, pero eso no dura mucho. El relato que escribía era muy breve.

En ambos juicios  de los lectores disgusta la alusión a la minificción. Quizás sea efectivamente un recurso del  que se haya abusado en el género.

Los otros dos lectores, del mismo grupo de jueces, opinaron de este relato lo  siguiente:

  • Me parece potente
  • Otra vez me encanta esta idea en que lo que uno imagina cuantas veces depende del contexto! Y la realidad que se vive no es la misma para todos.

Lo que pone de manifiesto la dependencia que tienen los textos (y el  autor) de los lectores.

Too late.


Cuando terminó la contingencia, caperucita volvió a salir. El lobo no la distinguió de la abuelita

 

Razones de los lectores:

  • Suena más a chiste que a microrrelato.
  • Divertido e ingenioso y eso me gusta, de entretenimiento y  de relax, aunque no me invita a la reflexión.
  • El lobo de los cuentos, ¿no está acostumbrado a la soledad? ¿Cómo fue que perdió el piso de tal forma que ya no pudo distinguir a la abuela de caperucita?

Comentarios.

Interesante la relación del chiste con el  minirrelato. ¿Cuál es la frontera entre ambos? Muchos chistes son relatos del  tipo: Estaba Pepito,,, ¿Cuándo un texto es más relato que chiste?

Obviamente en este relato hay humor al decir que el lobo no distinga a caperucita de su abuelita, pero lo que se trata de mostrar con esta hipérbole es que habían pasado muchos años. Tantos quizás, que ya tampoco el  lobo veía muy bien.

El autor está ayudando al  lector  a que pueda responderse la pregunta que se hizo  una  de las lectoras: ¿Cómo fue que perdió el piso de tal forma que ya no pudo distinguir a la abuela de caperucita? 



Maternidad.

Hacía finales de mayo se constató un claro descenso en el número de infectados. Tras razonar un tiempo, se dio con la explicación: los virus se reproducen, por lo tanto el día de la madre fue de asueto para todos ellos.



Razones de los lectores:

  • Si bien podría considerarse una historia redonda, no deja nada a la intervención del lector.
  • Este es tierno, de relax

Comentarios.

Es cierto que el misterio se resuelve en el mismo  relato. Lo que espera el autor es que mientras el lector no terminé, se esté preguntando ¿Por qué bajó el número de infectados?  Espera también que al leer la explicación, de que los virus tienen conciencia de que se reproducen y lo festejan, le parezca lo suficientemente surrealista, como para considerarlo un relato  interesante.

Agradezco mucho el comentario de que es un texto de relax, porque sugiere que los otros relatos le han causado  tensión. Una tensión que al parecer se prefiere a esta plácida lectura surreal.



Es de sabios.

Arrepentido de sus deseos decembrinos, pidió uvas por mensajería. Esperó la media noche y repitió doce veces mientras las comía: ¡Salir a la calle!



Razones de los lectores:

  • No encuentro más historia que la del refrán, o al menos no despierta mi interés.

Comentarios.

En este último bloque ningún relato recibió más de una mención como el  menos bueno. Es decir los cuatro lectores señalaron cuatro textos distintos. Dos de ellos eran relatos que a mi me parecían buenos y de los que hablaré brevemente en la parte de comentarios generales. El otro era el cuento que resultó ser el mejor en opinión de los otros tres lectores.El cuarto lector, es decir quien lo  seleccionó como el menos bueno escribió:

  • Ingenioso y divertido, también me parece texto de relax.  Lo relax me gusta, aclaro. Sólo lo dejo al final porque así me lo pides. En realidad todos me gustan.

Lo que el  texto quiere transmitir es que hay que  tener cuidado con lo que deseas. El escrito trata de hacer pensar, al lector, que en la cena de año nuevo el protagonista -hoy arrepentido- deseó  tener más tiempo para estar en casa.  

 

Comentario general.

La consulta sobre los cinco minirrelatos que más gustaron y los cinco minirrelatos que menos lo hicieron me pareció un ejercicio muy entretenido. Me parce que puede dar luz sobre la relación autor/obra/lector; en particular en el caso de la minificción.

Usaré para ejemplificar el  caso de los dos relatos que también fueron señalados como los que menos gustaron por uno de los lectores. Son los textos a los que  aludí en los comentarios anteriores: 

 

    La vida es sueño.

El encierro había sido largo. Dejó el libro de Borges y escribió: “Yo sueño que estoy aquí/destas prisiones cargado/y soñé que en otro estado/más lisonjero me vi”. Firmó: Pierre Menard.

Razones de los lectores:

  • Ni frio ni calor, diría Venancio.

 

    Duda

Pasaban la cuarentena, él escribiendo y ella dibujándolo. Cuando él vio su dibujo, ella advirtió: “una obra no debe explicarse pero si sembrar duda”. Él sonrió, dudando qué final dar a su historia.

Razones de los lectores:

  • Realmente no me dijo nada.

Sobre el primero de estos dos relatos, ya expliqué en otra parte de este mismo  blog las razones por las que me gusta. Algo que evidentemente a mi lectora la dejó sin frío ni calor.

El segundo de ellos habla de una pareja de artistas que se son mutuamente  modelo en sus respectivas obras. Cuando ella le muestra a él como lo  ve y le explica el propósito de su obra, él duda que final tendrá la historia… probablemente la de ellos dos. ¡El lector sabrá!

Esa es la “ventaja” del posesivo “su” que puede usarse para la historia que él escribe o para la que ellos están construyendo.  Bueno, eso es lo que dice el  autor al que, ya se sabe, la obra ha dejado de pertenecer. Ahora es de los lectores. 

O como dice la protagonista de esta última historia: una obra no debe explicarse pero si sembrar duda.