Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta papas asesinados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta papas asesinados. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de junio de 2010

“BOCATO DI CARDINALE”

Miguel Guzman nos manda ahora un texto sobre los usos gastronómicos de los Papas. El texto, en el que cometa un libro de dos angelicales autoras, tiene interesantes datos no solo de la cocina papal sino tambien de la historia de esa jerarquia ecleciástica. Les deseo buen provecho de esta sabrosa lectura.  

“BOCATO DI CARDINALE”

(LA MESA DE LOS PAPAS)


 MIGUEL GUZMÁN PEREDO

 

El Papado es la organización religiosa, social y política más antigua que existe en el mundo. De hecho, puede ser considerada como la que cuenta con mayor antigüedad,  y la de peso específico más señalado,  pues se remonta a más de veinte siglos, y su importancia y preeminencia es reconocida por todos.




Sus orígenes no se encuentran perfectamente claros, ya que si bien en los Evangelios se menciona a Simón (el apóstol a quien Cristo le dijo “Tú eres Pedro y sobre esta “piedra” 
--petrus, en latín significa piedra—  edificaré mi iglesia) como el primer obispo de la ciudad de Roma, y por lo tanto el primer Papa, he encontrado información contradictoria en cuanto a ese hecho. En unas fuentes de información he leído que “no hay evidencia histórica de que San Pedro fuese el primer líder de la iglesia romana, ni que fuese martirizado durante la persecución que Nerón emprendió contra los primeros cristianos”. Y por otro lado encuentro que “existen evidencias históricas y literarias que apoyan la creencia de que San Pedro fue martirizado en Roma, en la colina Vaticana (allí se llevaban a cabo --- en ese sitio denominado originalmente “viticinius”, cuyo significado es vaticinar, profetizar, augurar---   diversos ritos propiciatorios tendientes a conocer lo que traería del porvenir), pero el papel preciso que jugó en la comunidad cristiana de Roma antes de su muerte no está bien documentada”.

Se tiene conocimiento de que el apóstol Pedro, acompañado de su esposa Petronila (ese discípulo de Jesús era casado y  ello no significó ningún obstáculo para que fuese elegido por Cristo para ser cabeza de la iglesia), realizó una intensa tarea evangelizadora. En el año 42 de nuestra era cambió de lugar de residencia, de Antioquia a Roma, convirtiéndose en el primer obispo de Roma. Los historiadores suponen que fue martirizado y crucificado el día 29 de junio del año 67 de nuestra era.

El Papa tiene las siguientes designaciones; Obispo de Roma, Su Santidad, Vicario de Cristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, Supremo Pontífice de la Iglesia Universal, Patriarca de Occidente, Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y Siervo de los siervos de Dios.

La palabra Papa procede del latín Papa, y del vocablo griego Pappas, cuyo significado es “padre”. Los sacerdotes de las iglesias ortodoxas pueden ser llamados también Popes, reflejándose el sentido de la palabra original en idioma griego. El término Cardenal proviene de la palabra cardinalis, en latín, cuyo significado es “central”, “principal”. Designa al más alto dignatario de la iglesia después del Papa. Estos jerarcas de la iglesia católica integran el Colegio Cardenalicio, una de cuyas funciones es elegir a un Papa, una vez que el anterior ha fallecido.

En la Enciclopedia Católica  ---consultada en el ciberespacio---  encontré que desde San Pedro, quien fue Papa del año 32 al 67 de nuestra era   (en otras fuentes hallé que fungió como Obispo de Roma del año 42 al 67), a Juan Pablo II, el Sumo Pontífice actual, han existido 265 Papas, si bien hago la aclaración de que en otros documentos he leído que Juan Pablo II es el Papa número 263. De la misma manera, en la iglesia católica han existido treinta y un antipapas, siendo el más reciente Félix V, quien gobernó del año 1440 al 1449. Una de esas personas fue la Papisa Juana, quien según la leyenda era una mujer que ocupó el trono papal, bien en el siglo IX, bien en el siglo XI. Esta mujer fue identificada como tal porque durante una procesión dio a luz, falleciendo a los pocos días.

Los párrafos anteriores bien pueden servir de introducción para el comentario que este día haré de un libro muy interesante en materia gastronómica. Lleva por título Buon appetito, your holiness. Es, a todas luces, un título híbrido, ya que la expresión “buon appetito”, en lengua italiana,  significa, como todos lo suponen, “buen apetito”, mientras que “your holiness” quiere decir, en idioma inglés,  Su Santidad, uno de  los tantos  respetuosos tratamientos con que los fieles cristianos se dirigen al Papa.

Este libro al que ahora hago alusión fue escrito por dos historiadoras: Mariangela Rinaldi y Mariangela Vicini. La edición original apareció en 1998 en Italia, y la traducción al inglés
--hecha el año 2000---  corrió a cargo de Arcade Publisign, de Nueva York. Hasta donde puedo asegurarlo este libro no se halla a la venta en México, ni tampoco existe su traducción al castellano. Su ameno contenido versa en torno a las costumbres gastronómicas de numerosos pontífices, quienes mostrándose  como hedonistas gourmets, insaciables glotones o epicúreos sibaritas, más que  como ascéticos representantes del papado, daban claras señales de sus inclinaciones palatales. Recuérdese la expresión “bocato di cardinale”, que hace alusión lo mismo a un manjar en extremo apetitoso que a una hermosa mujer, a las que los purpurados  de la iglesia fueron,  y son,  tan afectos.

Al referirse a Martín IV, quien fungió como Papa de 1281 a 1285, las autoras consignan que Dante Alighieri,  en su obra “La Divina Comedia”,  colocó a ese pontífice en el Purgatorio, dada su insaciable voracidad, ya que gustaba desmedidamente de las anguilas y del vino Vernaccia. De Bonifacio VIII, Papa de 1294 a 1303, refieren que en su mesa, cubierta por manteles de seda, la cuchillería era de oro macizo, lujo digno de un rey. Cuando ambas autoras se ocupan de Clemente VI, quien ocupó el palacio papal de Avignon, en Francia, de 1342 a 1352, mencionan que era megalomaníaco en sus actitudes, y que su mesa era en extremo lujosa. Para los frecuentes banquetes que ofrecía a sus invitados  sus cocineros preparaban más de treinta platillos diferentes.

 Alejandro VI fue un Papa nacido en España, quien llevó el nombre de Rodrigo Borgia. Ocupó el trono papal de 1492 a 1503, y se distinguió por ser un depurado modelo de lujuria y corrupción. Fue padre, entre varios otros hijos, de César y de Lucrecia Borgia. Los banquetes que ofrecía ese pontífice eran famosos por la elegancia de la mesa, con vajillas de plata y cuchillería de oro, y por los delicados, exóticos y suculentos manjares que preparaban sus cocineros, así como también por los vinos que degustaban sus invitados.

Un Papa de costumbres diametralmente opuestas fue Juan XXIII (a quien muy pronto los italianos llamaron “el Papa bueno”), Vicario de Cristo de 1958 a 1963. Sus hábitos en el comer eran bastante sencillos, y los platillos que le preparaban las monjas de la orden de San Francisco de Asis, de su natal Bérgamo, no podían llamarse de alta gastronomía. Fue un pontífice cuyo trato cordial le ganó simpatías por doquier.

Karol Wojtyla, quien tomó el nombre de Juan Pablo II al ser electo Papa, en 1978, fue el anterior Vicario de Cristo (ya que Benedicto XVI es quien  actualmente encabeza  la Iglesia Católica  Romana. Al igual que Angelo Roncalli (Juan XXIII), Karol Wojtyla  fue de costumbres manducatorias bastante simples. Su dieta mostró gran influencia de Polonia, país donde nació, así como de  Italia, varios de cuyos guisos fueron de su preferencia. De Benedicto XVI no tengo conocimiento de sus inclinaciones gastronómicas.   .

Este libro Buon Apetitto, your Holiness, al cual en esta nota he hecho breve referencia, no es únicamente un tratado de gastronomía papal, sino un ameno estudio sociológico de las circunstancias históricas, políticas y religiosas que privaban en los momentos en que una veintena de Papas ---quienes fueron escogidos por las dos autoras para integrar este documento literario---  ocuparon el trono pontificio. De allí, a mi parecer, la señalada importancia que esta obra encierra para los lectores.

guzmanperedo@hotmail.com

jueves, 13 de mayo de 2010

ESCANDALOS DEL CLERO

Mi amigo y compañero en las páginas de REVISTA DE REVISTAS, Miguel Guzmán Peredo me envía para la sección de divulgación de los jueves un texto que escribió para esa revista en 2002 y que muestra una sorprendente actualidad. El texto habla de los escandalos sexuales del clero y con el gusto de Miguel por los datos de erudición ahonda en temas como los papas que han renunciado, han sido depuestos o asesinados y salvo por la mención que se hace a Juan Pablo II, como el papa actual, el texto podría haber sido escrito en éstos días. Aquí a continuación el texto de Miguel Guzmán:


"CURAS PEDERASTAS.
PAPAS QUE RENUNCIAN.
PAPAS QUE HAN SIDO DEPUESTOS,
PAPAS QUE HAN SIDO ASESINADOS




MIGUEL GUZMÁN PEREDO


En las Sagradas Escrituras, en el Evangelio de San Lucas, aparece la siguiente prédica de Jesús a sus discípulos: “Es inevitable que haya escándalos. Sin embargo, ¡ ay de aquel por quien vengan !. Mejor le fuera que le atasen al cuello una rueda de molino y le arrojasen al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños”.


No cabe duda que este asunto, el relacionado al escándalo que se ha suscitado a nivel mundial en la iglesia católica --de manera muy especial entre los feligreses de Estados Unidos de América---, debido a la abierta tolerancia y reprobable encubrimiento que las autoridades eclesiásticas de ese país han mostrado hacia los curas paidófilos, ha rebasado todos los límites previsibles, ya que ha sido evidente la censurable conducta de muchos de los obispos estadounidenses, quienes han solapado, una y otra vez, a los sacerdotes violadores de niños. Esta criminal actitud ha sido de todos conocida merced a la diligente investigación desplegada por los medios de comunicación, y ello ha contribuido a crear un clima de franca hostilidad hacia los curas pederastas, lo mismo que a los obispos que han mostrado tan inicua condescendencia.


El día 13 de Junio de 2002 apareció la noticia ( emitida por la agencia Reuters) de que “un cuarto obispo católico había renunciado en Estados Unidos a causa del escándalo en que se ve envuelta la iglesia por paidofilia y abusos sexuales, al tiempo que una investigación periodística descubrió que dos tercios de los obispos permitieron a los curas pederastas seguir trabajando en sus respectivas diócesis, pese a que estaban enterados de las acusaciones en su contra”. Días más tarde tuvo lugar, en Dallas, Texas, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, en la cual los obispos de ese país analizaron las consecuencias que este escándalo sexual ha ocasionado. Fueron muchos los católicos estadounidenses (el noventa por ciento de los encuestados) quienes, de acuerdo a un sondeo previamente realizado por la Universidad de Quinnipiac, opinaron que la Iglesia debería mostrar “cero tolerancia” a estos abusos sexuales. Pero una abrumadora mayoría de los obispos aprobó que los curas pederastas no fuesen expulsados, sino que se llegó al increíble extremo de permitir que aquellos quienes hubiesen cometido un solo abuso sexual (subrayado por quien este artículo escribe) continuaran dentro del seno de la Iglesia.


Otro motivo de acentuado escándalo dentro de la iglesia católica estadounidense, está dado por el manejo discrecional de los fondos monetarios en relación a las cuantiosas sumas que han sido erogadas para evitar que las acusaciones contra los curas pederestas sean llevadas a los tribunales. En el diario The New York Times leí que “una organización que representa a cuarenta y siete fundaciones que donan a la iglesia católica estadounidense doscientos millones de dólares al año, había instado a la Iglesia a emitir un informe auditado acerca de cuánto dinero ha sido destinado a acuerdos por abusos sexuales en las últimas dos décadas. El periódico The Dallas Morning News publicó la noticia de que “al menos ciento once de las ciento setenta y ocho principales diócesis católicas continuaban dirigidas por prelados que han protegido al párroco y a otros trabajadores eclesiásticos acusados de abuso sexual”.


Antes de continuar adelante quiero comentar que la palabra PAPA proviene de las iniciales, en latín, de la frase Petri Apóstoli Potestatem Accipies, cuyo significado es “El que recibe la potestad del apóstol Pedro”. Nacido en la ciudad de Betsaida o Capernaum, su nombre era Simón Bar-Jona, y su sobrenombre era Ceofas, palabra que en lengua aramea significa “piedra”. La traducción al griego de ese término es petro. Al latín es petrus, y al castellano Pedro. Desde al año 67, cuando fue crucificado cabeza abajo San Pedro, hasta el día que concluyó el primer milenio la iglesia católica registra a ciento treinta y nueve Papas.
En otras fuentes de información he leído que el número de Sumos Pontífices asciende a doscientos sesenta y seis hasta el presente.


Han existido, así mismo, otros personajes papales, conocidos con el nombre de Antipapas. Un antipapa es un prelado que es elegido primeramente Papa, pero quien, poco después, a causa de múltiples motivos es declarado no canónico y obligado a renunciar. El más depurado ejemplo de estos Papas, proclives a la lujuria y a la concupiscencia, ha sido Juan XXII (nacido en 1249 falleció en 1334, y fue el Papa número 196, ocupando la silla pontificia de 1040 a 1045), quien fue depuesto por habérsele comprobado los delitos de incesto, adulterio y homicidio. Su amante principal era la esposa de su hermano, y para acallar el escándalo (¿dónde, dónde leí yo que dentro de la iglesia católica había encubrimiento y corrupción para solapar delitos de índole sexual?. Ya lo recordé, en infinidad de casos registrados en la iglesia católica no sólo estadounidense sino tambien en otros países, donde a los sacerdotes pederastas los cambian de diócesis, antes que entregarlos a la justicia civil) la iglesia de Roma, es decir los más altos prelados, lo enviaron a la ciudad de Túsculo, en Italia, para que fuese el arzobispo de esa población durante cuatro años. En este tiempo sedujo ---–según lo leí en una página de internet alusiva a todos los Papas que ha habido---- a más de doscientas monjas, doncellas, viudas y casadas. Allí mismo aparece el siguiente comentario jocoso: “El laboratorio farmacéutico Elly Lilly busca afanosamente sus reliquias, para extraer el ADN. y poder hacer un medicamento de efectos más poderosos que el Viagra”.


Al paso de los días y las semanas continúan conociéndose, gracias al seguimiento dado por los medios de comunicación, los pormenores de este gravísimo escándalo, que ha sacudido a la opinión pública estadounidense. Pero existe otro asunto que ha convulsionado, en menor escala, a la iglesia católica. Se trata de la posibilidad de que el actual Papa, Juan Pablo II, renuncie al trono de San Pedro, a causa de su deteriorado estado de salud, lo que es de todos sabido porque en las imágenes de televisión se advierte que este pontífice presenta serias imposibilidades físicas para cumplir su cometido como Obispo de Roma.


Si bien periódicamente aparecen noticias en los periódicos respecto a su inminente renuncia, reiterativamente se dice que el Papa no puede renunciar. Lo cierto es que en el Anuario Pontificio encontré los nombres de los Papas que bien han renunciado a su cargo, o bien han sido depuestos. Entre los primeros, los que han dimitido, figuras los siguientes:


San Pontiano, en el año 235.
San Celestino, en el año 1294
Juan XVIII, en 1309
Gregorio XII, en 1415.
Se afirma que Pío XII firmó su renuncia notariada, por si caía prisionero de los nazis, durante la Segunda Guerra Mundial.


Entre los que han sido depuestos figuran los siguientes:
San Marcelino, en el año 304
San Silverio, en el año 537
San Martín I, en el año 653
León VIII. Fue designado Papa en el año 963, y en un día recorrió todas las instancias de ordenación sacerdotal para alcanzar el Papado. Fue depuesto un año más tarde.


Los siguientes Papas fueron hijos de sacerdotes:


San Dámaso (366-383)
San Anastasio I (399-401) Padre del siguiente Papa
San Inocente I
San Bonifacio I (418-422)
San Félix III (483-492). Tuvo dos hijos ancestros de los Papas Agapito I y Gregorio I


Otra lista es la de los Papas cuya muerte fue violenta.


San Clemente I. Asesinado en el año 97
San Esteban I Decapitado en el año 257
San Sixto II Decapitado en el año 258
San Agapito I Envenenado en el año 536
Teodoro I Se piensa fue envenenado, en el año 649
Conon Se piensa fue envenenado, en el año 687
Juan VIII Asesinado en el año 872
Marino I Se piensa fue envenenado, en el año 884
San Adrián III Asesinado en el año 885
Esteban VI Ahorcado en Agosto del año 897
Romano Envenenado en Noviembre del año 897
Teodoro II Se piensa fue envenenado, en Diciembre del año 897
(En el año 897 tres Papas fallecieron de manera violenta)
León V Asesinado en el año 913
Landón Muerte misteriosa. Febrero 914
Juan X Ahorcado en el año 918
Esteban IX Asesinado
Juan XII Ahorcado
Benedicto VI Ahorcado
Juan XIV Murió de hambre en la cárcel. Agosto 984
Lucio II Asesinado, en el año 1145
Benedicto XI Se piensa fue envenenado, en el año1304
Alejandro VI Padre de cinco hijos, entre ellos Lucrecia y César Borgia. Se piensa fue envenenado, en el año 1503
Juan Pablo I Se ha esbozado la hipótesis de que fue envenenado, en Septiembre de 1978.


Es fácil advertir que el escándalo ocasionado por el caso de los sacerdotes pederastas de Estados Unidos de América, ha venido arreciando al paso de las semanas y los meses. Este país no es el único en mostrar esta lamentable lacra del clero, pero merced a la acertada tarea realizada por los medios de comunicación ---que han dado a conocer muchos de los pormenores de las acusaciones presentadas contra los curas violadores---, se ha podido ventilar abiertamente la compleja y perniciosa red de complicidades existente entre los miembros de la alta jerarquía eclesiástica y los sacerdotes pederastas, a quienes han protegido, evitando que sean castigados por los delitos cometidos.


La Caja de Pandora continúa abierta, y de ella siguen escapando toda clase de males y calamidades. Es casi seguro que tardará mucho tiempo en que sea posible obturarla, para lograr poner un hermético valladar a la salida de tan pestíferas miasmas".